arranquemos


"tengo 20 años y no permitiré que
nadie diga que es la edad mas
hermosa de la vida".


Paul Nizan


lo unico que se me ocurrió hoy

hoy 14 de febrero dos rolitas:


TRIBUTO AL MONO (memoria 1)

Con este post inicio una serie de textos preparativos para el inicio de un nuevo ciclo.




Creo que fue por aquel lejano año 2003, cuando salía de básicos y a puro huevo tenía que empezar una etapa nueva, incierta por supuesto. Era noviembre y ni siquiera sabía si podría seguir estudiando, estaba en un limbo entre mi etapa de extremismo religioso y mi extremismo odio-deus. Ya en mi casa se coleccionaba la Revista D (que me provoca un hueco en la cabeza), cuando de repente por visitas extranjeras nos vimos comprando todos los periódicos diariamente, de esto nos quedo una torre de prensas dentro de la cual un día encontré un ejemplar de portada extraña: tenía unos dibujitos moribundos por todos lados, en el centro un ser con el corazón al aire libre, en la esquina superior derecha el número 58 dentro de una estrella y en el centro, en letras rojas decía: MONITOR.



Era una publicación semanal de “Siglo XXI”, creada por un chingo de mara, entre la cual estaba: Juan Pablo Dardón, Luís Villacinda y Andrés Zepeda. Revista creada a partir de lo gráfico, (lo cual les valió algún premio internacional) sin descuidar el aspecto periodístico. Fue la pantalla sobre la que fui armándome y describiendo que la cultura no es eso que esta en París y España (a lo Acordeón) sino algo que esta allí zampado enfrente de vos o algo en lo que quizás vos ya estas sumergido.



Por este suplemento me hice de imágenes memorables tal como una foto de Stanley Herrarte, llamada “Una lágrima por el ausente”. Por ellos descubrí a The Mars Volta, Radiohead, Bjork, Massive Attack, Santa Sabina, si contar con que fue en esta revista que un día escuche la voz que me decía: “ecce homo” y allí estaba Charly Garcia en la portada.
Como buen profeta, me anunció cuatro años antes que algún día vería: 2046 y quedaría estúpido por ese cine-poético chino. Me recomendó Hellboy y quedé saciado, en algún ejemplar encontré a un tipo con nombre de perro, pero que hacía películas monumentales como: Malcom X.



Aprendí que era verdaderamente ser punk. Esperaba con ansias de escolar el próximo “BIO VITAL” y el “Top cinco”, la agenda cultural me decía que era lo que estaba pasando en esos lugares a los que aún no me dejaban ir. Me hablaron de alguna “plaga” llamada Genet y de otro macabro doctor llamado: Ernesto Sabato. Aquí sucede algo, pausa y habrán paréntesis, hace un par de meses me di cuenta que ese artículo lo escribió un blogger, que la revista fue editada por otro blogger, y que en esos años no creía que conocería a estos bloggers y que mierda ahora soy un blogger.



Nunca logré comprarla todas las semanas pues aún mi economía dependía de la caridad de mi madre, cuando se podía la llevaba a casa y las fui guardando hasta que se hicieron muchas y de estúpido decidí cortar lo que me importaba y lo demás tirarlo. Luego comprendí el error y fui guardando los números, aunque en los últimos el mono ya no era el mismo, (le pasaba algo así como pasa en el amor, algo estaba cambiando y la relación ya no era la misma) aún así tenía fijo su lugar y fui guardando las que mas me gustaban, he aquí los monos preferidos:



El Mono de la muerte (#58)
Editado bajo la proximidad de un día de muertos, fue el primer ejemplar que tuve. Traía el ranking de dioses vencedores de la muerte, la historia de unos chavos que trabajaban a costa de la muerte en funerales, morgues y no se que mas.

El Mono colonial (#80)
Guía de sobrevivencia para Antigua Guatemala, toda una libreta turística, de la cual se me metió el indio de que algún día me llevaría a mi traída a ese lado y armaría la de ensueño. Lo intente con una y no sirvió por que no era la adecuada, hace un año por fin pude utilizarla y si sirvió señores para armar un día magnifico, (aunque la guía sobre hoteles no fue utilizada) y crear un momento memorable. Gracias monito.


100 Monos (#100)
Para guardarla de colección, tanto por lo que representa en la historia de la revista como en lo que represento cada uno de sus artículos. En base a los temas tocados en esta edición arme mi seminario para poder graduarme, (perdón por la pirateada) agarré ese número y lo extendí. Una visión muy amplia de la cultura joven guatemalteca, talvez mi número favorito. Cuenta con una portada que se me hace conocida….? jajajjaa.


In memorian Mono (#132)
Un día mama llevo el “siglo” a casa, miré la portada de la revista y no quise leerla sino hasta el día siguiente. A media tarde escuchaba “la marca”: cuando la banda llamaba y sacaba la madre por lo sucedido. Algo estaba pasando y yo no sabía que era, parecía la misma atmósfera que cuando mataron a Ricardo (exagerado pisado). Mataron al Mono y yo a pesar de ver la silueta de tiza no me había dado cuenta. Así desapareció y dejo en mí el agradecimiento total de todo lo que me enseño, me dejó cultura y la armazón del tipo que soy ahora. El Mono fue una pequeña escuela underground a distancia, fue la primera etapa evolutiva de este simio insolente.


Por muchos años esperé el regreso del Mono, pero no volvió. Fue mi icono generacional, revista de las buenas (no como esa mierda de Zona Libre y Aula 2.0) El Mono fue el Mono y punto. Hoy es momento de reconocer al mentor. Salve Mono.